Nikki Giovanni (1943 -2024) fue una prolífica escritora, poeta, activista y educadora afroamericana. Es y será siempre conocida como la princesa de la poesía afro americana y defensora radical del Black Joy.

Lo que más apasiona de su figura es su pasión por el arte y la justicia, a la vez que su gran capacidad de abrazar la contradicción. Entendía que la manera más efectiva de trascender la opresión es a través de la libertad y de la autonomía personal, así como el pensamiento crítico y la curiosidad infinita por el mundo. Creía en la vida y en su valía, sabía cómo manejarse desde la palabra con firmeza sin olvidarse de la fuerza que brinda la delicadeza y la vulnerabilidad.
“Todo lo que sé es que ella es la mujer más cobarde, más valiente, menos comprensiva, más sensible, más lenta para la ira, más quijotesca, más mentirosa y más honesta que conozco”, escribió su amiga Barbara Crosby en la introducción de “The prosaic soul of Nikki Giovanni”, una antología de prosa de no ficción publicada en 2003. “Amarla es amar la contradicción y el conflicto. Conocerla es no entender nunca, sino estar seguro de que todo es vida”.
Nikki Giovanni era una idealista y en su trabajo pone en el centro soñar como un recurso básico para sobrevivir y llegar a convertirnos sin miedo en lo que anhelamos. Su poema Word Poem da fe de ello: “As things become let’s destroy/ then we can destroy what we become/ let’s build/ what we become/ when we dream”.
Así como en su página web escribió un día “I wanted to be a writer who dreams or maybe a dreamer who writes…” (Quería ser una escritora que soñara o quizá una soñadora que escribiese). Inicialmente, de hecho, su visión no era publicar libros decía en una entrevista, su propósito era: “[M]y dream was to discover something no one else had thought of, I guess that’s why I’m a poet. We put things together in ways no one else does” (mi propósito era descubrir algo que a nadie se le hubiera ocurrido, supongo que por eso soy poeta. Juntamos cosas de una manera diferente a la que lo hacen los demás).
En su práctica artística abogaba por una poesía en constante cambio y evolución, una “entidad en movimiento, lo que quiere decir que tiene alas y debe volar”. Entiende la escritura como una herramienta para crear nuevos mundo y reflejar los existentes, una herramienta para la reflexión y acción.
En poemas como Revolutionary Dreams defiende el poder del ser humano para transformar la realidad con las herramientas que tiene sin necesidad de más:
“(…) I used to dream radical dreams/ of blowing everyone away/ with my perceptive powers/ of correct analysis/ I even used to think I’d be the one/ to stop the riot and/ negotiate the peace/ then I awoke/ and dug/ that if I dreamed natural/ dreams of being a natural/ woman doing what a woman/ does when she’s natural/ I would have a revolution.”
Giovanni no se consideraba activista, decía que era solo una poeta que hacía cosas.
Sin embargo, esto es fácilmente refutable debido a que sus escritos y poesías están muy influenciadas por el Movimiento por los Derechos Civiles y el Black Power Movement, es por eso que se la considera una de las autoras más importantes del Black Arts Movement, una prueba de esto es que muchos poetas de la época comenzaran a llamarla la Poeta de la Revolución Negra.
Pero su gran preocupación era el sentido de la comunidad y el valor del amor como herramienta de sanación intergeneracional dentro de esta (la famosa entrevista de Nikki Giovanni con James Baldwin para el programa Soul! es de las conversaciones más ricas a nivel cultural y social que os han dejado ambos para revisar en la posterioridad).
Para Giovanni el amor es una responsabilidad ya que conlleva un compromiso. El amor es saber estar presente. Parafraseando a Toni Morrison, dice que el amor es un banco donde cualquier ser humano debería poder sentarse y sentirse a salvo.
“How do you write a poem
About someone so close
To you that when you say ahhh
They say chuuuu
What can they ask you to put
On paper that isn´t already written
On your face
And does the paper make it
Any more real
That without them
Life would be not
Impossible but certainly
More difficult
And why would someone need
A poem to say when i come
Home you´re not there
I search the air
For your scent (…)”
“¿Cómo escribes un poema
sobre alguien tan cercano
a ti que cuando dices ahhh
ellos dicen chuuuu
¿Qué pueden decirte pedirte que escribas
en papel que no esté ya escrito
en tu cara?
¿Y el papel lo hace
más real?
Que sin ellos
la vida no sería
imposible pero sí ciertamente
más difícil
¿Y por qué alguien necesitaría
un poema para decir que cuando llego
a casa no estás allí
Busco en el aire
tu aroma (…)”
Las palabras de Giovanni eran un bálsamo de esperanza y fuerza, decía la poeta Maya Angelou. Recordaba a sus lectores siempre nuestro poder y belleza a través de su compromiso con la justicia.
El legado de Giovanni tiene que ver con la fuerza e importancia que daba al coraje, el atrevimiento y el empoderamiento que brindaba la experiencia y vivencia negra.
“Me han considerado una escritora que escribe desde la rabia y eso me confunde. ¿De qué otra manera escriben los escritores?”, escribió en una reseña biográfica para Contemporary Writers. “Un poema tiene que decir algo. Tiene que tener algún tipo de sentido; ser lírico; ir al grano; y aún así poder ser leído por cualquier lector que tenga la amabilidad de coger el libro”.
Las palabras de Giovanni impregnaron todo un movimiento porque implicaban exigencias de las que no todo el mundo hablaba.
Sus enseñanzas sobrevivirán por siempre.
Nuestro impacto es tan poderoso como nuestras intenciones. Entonces, ¿nos hemos parado a pensar en cuáles son nuestras intenciones de liberación?. Lo digo porque las intenciones que nos propongamos ahora tendrán un impacto directo en las generaciones futuras.

RIP Nikki Giovanni. Gracias por transmitirme tanto.
–Gabriella Bita

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